Desempleo y Cesantía


Para evitar que las personas desempleadas entren en una condición de desprotección que, entre otras cosas, los pueda conducir a un nivel de pobreza y de insatisfacción de sus necesidades básicas, incluidas sus familias se crea el año 2002 el Seguro de Cesantía (SC) como un mecanismo de seguridad social del Gobierno de Chile.

(Ley 19.728, perfeccionado por la Ley N° 20.328, de 2009)
Su principal propósito es el reemplazo transitorio de los ingresos, extendiendo la cobertura previsional y apoyando la reinserción laboral.

El desempleo, las condiciones y tipo de empleo repercuten en la protección social, a través de:

• Periodos sin empleo que experimentan los trabajadores/as que estarían relacionados con una serie de transformaciones sociales, tales como;

– cambios en el mercado de trabajo como la flexibilidad laboral y creciente informalidad de las condiciones laborales.

• Se estima que cerca 2,4 millones de trabajadores tienen lagunas previsionales por más de un año, con impacto además en sus fondos para pensiones .

El Gobierno ha considerado como parte importante de su agenda laboral el fortalecimiento del Seguro para generar más estabilidad, mejores condiciones laborales y más empleos de calidad. Ver video

El Seguro de Cesantía
Para aminorar las dificultades que enfrentan los trabajadores en estos periodos el Seguro de Cesantía otorga derechos, beneficios y prestaciones a todos los trabajadoras/es regidos por el Código del Trabajo, dependientes con contrato indefinido y a plazo fijo o por obra, trabajo o servicio determinado.

El Seguro de Cesantía es independiente de los acuerdos pactados con el empleador en las negociaciones colectivas y/o políticas corporativas de beneficios por despido.

Proporciona: Ingresos monetarios, asistencia para la búsqueda de un nuevo trabajo, capacitación y otros beneficios, tales como cobertura de salud, asignaciones familiares y previsión social.

Su mecanismo de financiamiento: Es tripartita a partir de los ahorros obligatorios de cada trabajador/a, con aporte del empleador y del Estado. Su funcionamiento es de carácter individual y de reparto, con una Cuenta

Individual por Cesantía (CIC) y con un Fondo de Cesantía Solidario (FCS) que es común.

Administración: es a través de la Administradora del Fondo de Cesantía (AFC Chile ) con la supervisión y regulación de la Superintendencia de Pensiones.