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Gobierno presenta estudio que mide impacto del Pilar Solidario en calidad de vida del adulto mayor

8 de marzo de 2018

La primera entrega del sondeo -que arroja importantes brechas de género, que fue encargada por la Subsecretaría de Previsión Social y está a cargo del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales-, aborda ocho dimensiones, entre ellas Salud, Equilibro en el uso del tiempo y Trabajo, ingresos y gastos. La versión final se conocerá a fines de este mes.

La Subsecretaria de Previsión Social, Jeannette Jara, dio a conocer este jueves la primera entrega de la “Encuesta de calidad de vida del adulto mayor e impacto del Pilar Solidario”. El sondeo, cuya versión final se conocerá a fines de este mes, proporcionará al Estado de Chile un instrumento de diagnóstico para la toma de decisiones y diseño de políticas en materia de previsión.

La investigación se pone a tono con el enfoque multidimensional de indicadores socioeconómicos, como la actual medición de la pobreza. Es así como las ocho dimensiones contempladas son Equilibrio en el uso del tiempo, Vivienda y entorno, Seguridad, Bienestar subjetivo, Redes y cohesión social, Educación y competencias; Salud, y Trabajo, ingresos y gastos.

“La encuesta aborda el concepto de calidad de vida del adulto mayor desde una mirada muy integral, por lo que a los formuladores de políticas públicas les servirá y otorgará importantes insumos para los procesos de discusión que vienen en el país, como el debate previsional”, destacó la Subsecretaria Jeannette Jara.

David Bravo, economista y director del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales, manifestó que la relevancia del estudio radica en las múltiples dimensiones y subdimensiones que contiene.

“Esto nos permitirá realizar una evaluación más detallada de la calidad de vida de los adultos mayores. Al mismo tiempo, nos va a permitir, cuando hagamos un balance, qué nos dice por ejemplo este enfoque sobre la dimensión Redes y cohesión social, y vamos a mirar si este grupo tiene quién le prepare la comida o que les ayude si deben estar en cama, o si están solos o no. Son situaciones que son muy importantes y decisivas”, indicó Bravo.

El estudio –encargado por la Subsecretaría, ejecutado por el Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales– incluye información proveniente de registros administrativos, como la Encuesta de Protección Social (EPS). De hecho, para el sondeo se entrevistó a una muestra aleatoria de 2.523 personas de 60 años y más que son parte del panel de la EPS.

Resultados con enfoque de género

Entre los resultados que arrojó la primera entrega del estudio se observan diversas brechas de género que, en el marco del Día Internacional de la Mujer y del debate previsional, es preciso destacar.

Así, en el ámbito laboral la tasa de empleo total en este grupo poblacional llega a 36,9%, desagregándose por género en 55,3% para los varones y 21,9% para las mujeres. De los que trabajan, el 46,2% del total lo hace por cuenta propia, guarismo que al separar por sexo arroja que el 44,5% de los hombres y el 49,6% de las mujeres lo hace en esa modalidad. La brecha se amplía en los empleos asalariados (37,3% del total), pues los varones alcanzan el 42% y las mujeres el 27,7%.

Mientras el 47,2% de los hombres mayores de 60 años destinan hasta cuatro horas semanales a hacer aseo, el 81,8% de las mujeres de igual tramo etario lo hacen hasta por siete horas. La brecha se replica si de lavar y planchar se trata, con proporciones de 25,1% y 70,6%, respectivamente.

Otro ejemplo está en los adultos mayores que cuidan a personas con discapacidad física hasta 30 días al mes, con 10,9% de las mujeres y 6,2% los varones. Con todo, el 22,3% de las mujeres cuida a niños menores de 12 años por hasta 20 días al mes y los hombres 14%.

Estas múltiples dimensiones y sus brechas, así como la evidencia de que existen personas mayores que efectúan labores no remuneradas (tareas domésticas o cuidado de familiares), son elementos relevantes a la hora de evaluar el sistema previsional, sobre todo en el debate y las propuestas en torno a elevar la edad de jubilación, advirtió la Subsecretaria Jara.

“No se puede subir la edad de jubilación si nuestros adultos mayores tienen enfermedades  o si adolecen de dificultades para desplazarse”, planteó, aludiendo a otros resultados de la encuesta como, por ejemplo, que el 92,9% de las mujeres y el 80,2% de los hombres declaran padecer alguna enfermedad o dolencia.

“La realidad de los adultos mayores debe ser vista integralmente. El estudio nos muestra que muchos de ellos ya trabajan tanto dentro como fuera del hogar. Esta no es una discusión de cambios paramétricos. Este tema no se reduce a años más o años menos de cotización, en particular de las mujeres, sino que se debe incorporar en el análisis las otras dimensiones que contempla esta investigación. La discusión se debe centrar en el viraje del sistema privado de pensiones a uno en que la sociedad se haga cargo de las personas mayores, con foco en las mujeres y desde la perspectiva de la seguridad social”, afirmó la Subsecretaria.

Bravo enfatizó que, de acuerdo a la encuesta, casi el 60% de los mayores de 65 años recibe aportes del Pilar Solidario, lo que está alineado con el objetivo de ese instrumento, que es dar cobertura al 60% de la población más vulnerable. Con todo, el economista destacó que en este grupo de la población, en términos generales, existe una “importante satisfacción por la vida (78,3%), tal vez por su sabiduría o experiencia. La mirada que hay en muchas de estas dimensiones es bastante positiva”.